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¿Cierras apps frenéticamente y vives pendiente del porcentaje de batería? Muchos de los «consejos» que seguimos para alargar la vida del móvil son mitos obsoletos, heredados de tecnologías antiguas y que, lejos de ayudar, pueden ser inútiles o incluso contraproducentes.
La desinformación sobre las baterías de litio es sorprendentemente persistente. Para que dejes de complicarte, desmontamos aquí los 6 mitos más falsos y arraigados que deberías olvidar ya. Conocer la verdad te liberará de ansiedad y te ayudará a cuidar realmente tu dispositivo.
Cerrar aplicaciones en segundo plano para reducir el consumo de batería
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Este es quizás el mito más arraigado y contraproducente. Los sistemas operativos modernos (iOS y Android) están diseñados para gestionar la memoria y los procesos de manera inteligente. Cuando minimizas una aplicación, el sistema la coloca en un estado de «pausa» o «suspensión» donde consume recursos mínimos o nulos.
Forzar su cierre desde el gestor de aplicaciones obliga al teléfono a reiniciarla por completo la próxima vez que la abras, un proceso que demanda un pico significativo de energía de la CPU y la GPU, consumiendo más batería que si simplemente se hubiera quedado en segundo plano. Así pues, estás gastando batería extra para «ahorrar» batería.
Cargar el móvil toda la noche daña la batería
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La tecnología de carga inteligente ha convertido este miedo en algo obsoleto. Una vez que la batería alcanza el 100%, los circuitos del cargador y del propio teléfono cortan el flujo de energía principal. El dispositivo pasa a funcionar con la corriente de la red eléctrica y solo realiza pequeñas «recargas de goteo» ocasionales para mantener el nivel, sin someter a la batería a un estrés continuo.
El verdadero enemigo no es el cargador enchufado, sino el calor mantenido (evita cargarlo sobre la cama o bajo la almohada) y, sobre todo, mantener la batería constantemente en niveles máximos (100%) o mínimos (0%), que sí acelera su degradación química.
Usar el modo oscuro en pantallas LCD gasta menos batería
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El ahorro energético del modo oscuro es exclusivo de las pantallas OLED o AMOLED. En estas, cada píxel se ilumina de forma individual, por lo que mostrar negro puro significa que esos píxeles están apagados, consumiendo cero energía. Sin embargo, en las pantallas LCD (aún comunes en muchos móviles de gama media y baja), la luz proviene de una retroiluminación constante que atraviesa una capa de cristal líquido.
Mostrar un color oscuro en la pantalla no apaga esa luz de fondo, que sigue consumiendo prácticamente la misma energía. Por tanto, el ahorro en LCD es insignificante o nulo, limitándose solo a un posible menor esfuerzo para tus ojos.
Desactivar el WiFi y el Bluetooth ahorra batería
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Los módulos de conectividad modernos están diseñados para ser extremadamente eficientes en sus estados de reposo. Cuando no están transfiriendo datos activamente, entran en un modo de bajo consumo que gasta una cantidad ínfima de energía. Además, tener el WiFi activo puede ahorrar batería en comparación con usar solo datos móviles (4G/5G), ya que las redes WiFi suelen ser más eficientes y estables.
Desactivarlos manualmente varias veces al día supone un ahorro despreciable frente a la pérdida de utilidad: funciones como el «Encontrar mi dispositivo», la sincronización en segundo plano o el rápido emparejamiento de accesorios Bluetooth dejarían de funcionar automáticamente.
Hay que cargarlo siempre al 100% la primera vez
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Este consejo es una reliquia de los años 90 aplicable a las antiguas baterías de níquel-cadmio (NiCd), que sufrían un «efecto memoria». Si no se descargaban y cargaban por completo, «recordaban» una capacidad menor.
Las baterías de iones de litio que usan todos los smartphones actuales no tienen efecto memoria. Vienen previamente calibradas desde fábrica y no requieren ningún ritual de carga inicial. De hecho, someterlas a un ciclo de carga del 0% al 100% de forma repetida es uno de los factores que más estrés genera en sus componentes químicos, reduciendo su vida útil a largo plazo.
Los fondos de pantalla animados consumen mucha batería
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Con la potencia de las GPUs (procesadores gráficos) actuales, renderizar una animación simple de fondo de pantalla supone una carga de trabajo ínfima, comparable a tener una aplicación básica en segundo plano. El consumo real de un fondo animado es muy bajo en relación con los grandes devoradores de energía: la brillo de la pantalla, la intensidad de la señal móvil, el GPS, etc.
En fin, si aún creías uno de estos mitos, esperamos que después de leer este artículo tengas una noción más clara de la salud de la batería de tu smartphone para cuidarla mejor.






